El espejismo del Marathón desapareció en cuanto apareció una base del plantel titular de Pumas de la UNAM, que incorporó a siete elementos diferentes al 11 que cayó 2-0 en Honduras. La decoración cambió radicalmente y el triunfo de 6-1 (6-3 global) así lo demostró.
Con los auriazules sólo repitieron el portero Alejandro Palacios, el central Carlos Humberto González, el mediocampista Ismael Öñiguez y el veterano delantero Juan Francisco Palencia.
El resto, piezas del primer equipo (Juárez, Velarde, Marco Palacios, Castro, Chiapas, Barrera y Bravo) , que devolvieron vida a los universitarios en la Liga de Campeones de la Concacaf, para avanzar a semifinales del certamen, donde se toparán contra Cruz Azul.
El estadio Olímpico Universitario celebró la recuperación de su equipo y el resultado aseguró otro boleto mexicano al Mundial de Clubes 2010, dado que Pachuca, Toluca, Cruz Azul y Pumas son los únicos que siguen en el torneo.
La fiesta comenzó muy rápido. Sobre el minuto 3 Pablo Barrera se hizo del balón y tras eludir algunos contrarios sacó un disparo de media distancia que superó el lance del arquero.
Sin tiempo para un respiro, Universidad igualó el marcador global, cuando al 21, Ismael Öñiguez aprovechó que un centro por derecha techó al portero Orlin Vallecillo y con la cabeza dirigió el balón a las redes.
Antes de que concluyera el primer tiempo, el cuadro felino dio la vuelta (35) , nuevamente vía El Cachas Öñiguez, quien proyectó un cañonazo que golpeó el poste izquierdo de Vallecillo antes de ingresar a la portería catracha.
En el arranque del complemento (al 50), Juan Francisco Palencia alcanzó a filtrar un balón, el que encaró Martín Bravo de frente, dando botes. Y sobre la marcha, el delantero argentino golpeó el esférico, el cual techó al meta, quien se encontraba muy adelantado.
Con el marcador 4-0, Pumas se complicó un poco (al 52) debido a un grave error del portero auriazul, Alejandro Palacios, el cual perdió de vista un balón retrasado del mediocampista Jehu Chiapas y terminó en las redes, para aproximar al Marathón 4-3 global.
La falla, sin embargo, no pesó en el ánimo. El cuadro anfitrión volvió a la carga y al 63 amarró la victoria. Palencia recibió sin marca y con todo el tiempo del mundo, se enfiló y fulminó por el centro de la puerta catracha.
El 6-1 también lo convirtió El Niño Palencia, después de una jugada de Öñiguez, quien eludió a un contrario y cedió para Paco, cuyo cañonazo fusiló a Vallecillo.
El boleto es de Pumas y la revancha llegó pronto contra Cruz Azul.
rcr