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CIUDAD DEL CABO.- Javier Aguirre llegó apurado a la sede del sorteo que definirá la suerte, no sólo de México, sino de las otras 31 naciones que participarán en la Copa del Mundo de 2010.
Un mes antes, El Vasco bromeó con Joseph Blatter, presidente de la FIFA, y le dijo que le gustaría que a México "le fuera bien" en el sorteo mundialista. Eso se sabrá esta mañana, cuando el nombre de nuestro país salga del bombo 2.
Para Aguirre, pensar en las posibilidades es tedioso. "Me espero lo peor en cuanto a rivales. Ya lo había dicho, los tres equipos que nos toquen van a ser muy complicados", dijo, de buen humor, el director técnico del Tricolor. Lo más urgente para El Vasco y el resto de la comitiva mexicana es cerrar el trato con el cuartel general.
Aguirre es de los que prefiere mantenerse lejos de la farándula y la alfombra roja, que hoy abrirá camino a las estrellas del balompié internacional. Él prefiere el trabajo, aunque entiende que "es importante estar presente, figurar entre los mejores del mundo y buscar que empiece esto, saber cuáles son los rivales, las sedes, las distancias, los lugares de entrenamiento".
Hasta ahí. Evita los reflectores sin más remedio que hablar de lo que se genera en las horas previas al sorteo.
"Los nervios son estériles, porque no puedes hacer nada más que jugar contra tres equipos", agregó. Lo que le pongan a México en el juego de las bolitas... las calientes y las que no. La Selección Nacional comparte bombo con los equipos de Concacaf, los asiáticos, además de Nueva Zelanda, representante de Oceanía.
"No me gustaría tener a Italia, Brasil, España, Inglaterra, Alemania, porque son incómodos y aspiran al título, pero ya en los mundiales, y más estando tan lejos de todo, no creo que haya gran diferencia entre los grandes y los pequeños, lo que puede generar sorpresas", dijo Aguirre, no tan sorprendido de que en los medios locales figure como protagonista EU y no el Tri.
"Ni nos mencionan. En ese sentido tenemos que hacer nuestro trabajo en silencio, como siempre, y con la experiencia de muchos mundiales", apuntó, refiriéndose al hecho de mantener un perfil bajo ante la mirada de los demás, pero una labor intensa en las prácticas.
Luego regresó a la realidad, en la que no se fija un grupo ideal. "Sea quien sea, el más fuerte, el más débil, es importante ganar el primer partido que tengamos, sin que esto signifique que si pierdes, no puedas ir más allá. El primer partido es fundamental, iniciar ganando, porque hemos clasificado con cuatro puntos, y eso te da otros dos partidos para sacar puntitos y estar en la siguiente fase".
La petición a Blanco
Antes de finalizar 2009, Aguirre habló con Cuauhtémoc Blanco para solicitarle que no dejara de jugar en el receso entre campañas de la MLS. De ahí que el veterano atacante se decidiera por Veracruz, a pesar de no ser un equipo de Primera División.
"Debo de confesar que le pedí a Cuauhtémoc que jugara donde fuera", comentó el estratega tricolor. "Le dije que para un tipo de su edad era impensable descansar cuatro meses, ya no en la antesala del Mundial, sino para cualquier evento. Le dije que me gustaría que jugara, y lo mismo a Guille Franco, cuando estaba en eso de que no tenía equipo y ahora están en actividad".
A pesar de que aseguró que no tiene una base contemplada para la lista final que entregará en abril, el técnico solicitó no bajar el ritmo a los 52 jugadores que convocó durante las eliminatorias, "porque nadie está seguro en esto".
Por lo pronto, que hoy haya suerte.