La armadura de los guerreros ha sido presentada. Está lista para brillar en las batallas que la Selección Mexicana sostendrá durante la Copa del Mundo 2010.
Es la nueva piel del Tricolor, con tonos más intensos que sus antecesoras, justo la actitud que todos sueñan verle en las canchas sudafricanas al equipo de Javier Aguirre.
Hasta Joseph Blatter, presidente de la FIFA, quien le ve empaque para proclamarse monarca universal durante el próximo verano.
"Mi deseo es que este equipo tenga un éxito grande y que, por primera vez, veamos a un conjunto vencedor de la Copa Mundial que no venga de Europa y América del Sur, sino de América del Norte", expresa.
El deseo encuentra eco en los involucrados, uno de ellos, el portero Memo Ochoa.
"Siempre se empieza por soñar y por supuesto que hay que soñar en buscar la copa y quedar campeones del mundo", sentencia el también arquero del América. "Nunca va a ser sencillo, hay equipos muy complicados, pero tengo mucha confianza en el equipo y claro que algún día se podrá cumplir [el sueño]".
El convencimiento se extiende a los que no juegan, aunque su papel también es importante, sobre todo en la aportación de facilidades para que el Tricolor tenga una buena preparación de cara al Mundial.
"Claro que se puede cumplir. Depende de que lo creamos", considera Jorge Vergara, dueño del Guadalajara y miembro del Comité de Selecciones Nacionales. "El chiste es que los mexicanos creamos que somos capaces de lograr algo, porque tenemos con qué.
"Estoy seguro de que esta Selección va a ser diferente", añade el empresario, otro de los hombres que también sueñan con el título mundial.