Los futbolistas extranjeros que jueguen en la Liga española y que ganen más de 600 mil euros anuales pagarán un 19 por ciento más de impuestos, según el cambio de normativa acordado por los grupos parlamentarios españoles y que entrará en vigor el próximo 1 de enero.
El cambio de normativa obligará a los trabajadores desplazados a España con rentas superiores a 600 mil euros anuales a tributar el IRPF de no residentes al tipo general, el 43 por ciento, y no al 24 por ciento, como sucedía hasta ahora.
La ministra española de Economía, Elena Salgado, explicó que los futbolistas con contratos en vigor que ganen más 600 mil euros podrán mantener sus actuales ventajas fiscales, cotizando sólo a un tipo del 24 por ciento, durante cinco años y aseguró que el cambio de normativa sólo afectará a jugadores fichados a partir del 1 de enero del 2010.
La Liga de Futbol Profesional (LFP) ha convocado una Asamblea General Extraordinaria para las 11 horas del próximo viernes 6 de noviembre y se muestra dispuesta a "parar la competición" si se aplica esta modificación, al entender que supondrá "un perjuicio irreparable para el futbol español", ya que "la liga española perderá potencia y dejará de ser la mejor del mundo en detrimento de otras", en palabras de su presidente, José Luis Astiazarán.
Para la ministra Salgado, este cambio no afectará a la liga, tal como ésta asegura, aventurando que caerá el consumo de televisión de pago y los ingresos fiscales que genera. "Estas argumentaciones serán contrastadas con la realidad. Seguirá siendo una liga estupenda", replicó Salgado.
En opinión de la ministra, "la situación actual no es muy razonable, ya que el marco fiscal no se diseñó para los futbolistas, sino para los científicos, creadores, para aquellos que era necesario atraer a España, que iban a estar en España menos de cinco años, y para ello se les beneficiaba con una tributación específica".
El aumento del impuesto propuesto previsto para el próximo año, acerca el tipo impositivo (43 por ciento de los ingresos) a los que rigen en países como Italia o Alemania.
En el país transalpino los salarios que superen los 75 mil euros al año tributan un 43 por ciento, lo mismo que cualquier ciudadanos italiano, mientras que en Alemania el porcentaje alcanza el 45 por ciento en los ingresos superiores a 250 mil euros. En Francia el asunto se encuentra en debate parlamentario y se conocerá una decisión en las próximas semanas.
mcs / dro