La Liga de Futbol Profesional Española (LFP) expresó su "enorme preocupación" si se aprueba un nuevo régimen fiscal para elevar al 43 por ciento el IRPF de los deportistas extranjeros afincados en España, con rentas superiores a 600 mil euros anuales, y no descarta "parar la competición".
"Al futbol español una modificación del régimen especial de impatriados le supondrá una factura de más de cien millones de euros, por lo que en el caso de ser adoptada habrá que tomar el camino de enfrentarse a esta decisión, llegando incluso a tener que parar la competición", dijo el presidente de la LFP, José Luis Astiazarán.
Las palabras de Astiazarán se produjeron después de que los grupos parlamentarios BNG e IU-ICV anunciaran un acuerdo con el PSOE para apoyar una enmienda transaccional a los Presupuestos de 2010, que obligará a los trabajadores desplazados a España con rentas superiores a 600 mil euros anuales a tributar el IRPF de no residentes al tipo general, el 43 por ciento, y no al del 24 por ciento, como sucedía hasta ahora.
mcs