La victoria del Sunderland ante en la Liverpool, será recordada como una de las más extrañas del balompié, después de que el balón golpeara una pelota de playa que había lanzado un niño al terreno de juego
Con la controversial anotación de Darren Bent, el delanterio se posicionó como máximo artillero de la Liga Premier (Foto: )
Redacción El Universal Ciudad de México Lunes 19 de octubre de 2009 | 10:09
El pasado fin de semana se disputó la novena jornada del la Liga Premier inglesa, fecha que tenía como plato fuerte la confrontación entre el Sunderland y el Liverpool en el Stadium of Light.
El enfrentamiento entre las dos escuadras lucía sumamente atractivo, sin embargo, una jugada fuera de lo común le dio la ventaja a los dirigidos por Steve Bruce, cuando al minuto cinco un disparo de Darren Bent fue desviado por una pelota de playa que fue lanzada por un asistente al estadio, acción que dejó sin oportunidad al guardameta Pepe Reina.
A pesar de que un cuerpo extraño se interpuso en la trayectoria de la pelota, el árbitro Mike Jones dio por válida la anotación, faltando a una de las reglas del balompié, donde se dicta que el juego debe ser interrumpido y reanudado con balón a tierra, situación por la que el colegiado será suspendido, ya que su decisión afectó directamente a uno de los equipos involucrados:
"No jugamos bien pero tuvimos mala suerte. No vi el rebote. Me sorprendió porque el juez de línea estaba allí y luego me lo explicaron, pero no se pueden cambiar las cosas. Lo principal era que mejoráramos la actuación del equipo", señaló el técnico español Rafa Benítez, quien se declaró listo para enfrentar al Lyon en la Champions League.