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La derrota ante el Real Salt Lake por la mínima diferencia fue lo menos importante. Salvador Cabañas se robó la tarde americanista, pero no por su futbol, sino por el número que portó en la camiseta.
El goleador de las Águilas saltó a la cancha del estadio Rice-Eccles con el "10" en la espalda, ese mismo que en mayo de 2007 fue retirado del club -por un periodo de cinco años- tras la salida de Cuauhtémoc Blanco al Chicago Fire.
Y es que el guaraní lo utilizará en el Apertura 2009, aunque se lo entregará a Blanco si se cumple el plan de que el ídolo vuelva al Nido para el comienzo del Clausura 2010.
Michel Bauer, presidente azulcrema, aseguró que el delantero paraguayo solicitó al Temo su anuencia para utilizar el número, versión que fue confirmada por el todavía hombre del Fire.
Fue lo más destacado en una gris tarde para el equipo dirigido por Jesús Ramírez, que sucumbió ante un cuadro mucho más conjuntado, aderezado por la habilidad de Javier Morales.
Además de marcar el tanto de la diferencia (54'), el atacante del Real Salt Lake hizo ver lentos a los zagueros amarillos, en especial Óscar Rojas y Lampros Kontogiannis, quienes jamás pudieron controlarlo.
De hecho, el gol se generó gracias a la habilidad de Morales. Ya el toque con el que venció a Armando Navarrete fue el colofón a una gran jugada.
Aquivaldo Mosquera se quedó en la banca. El colombiano aún no está en condiciones físicas para realizar su debut con las Águilas y Chucho Ramírez no desea acelerar los procesos.
Daniel Márquez, Enrique Esqueda y Arnhold Rivas jugaron algunos minutos durante el segundo tiempo, pero ninguno pudo ser el socio ideal para Cabañas, quien intentó generar acciones de peligro, aunque no lo necesitaba para darse a notar. El "10" en su espalda le permitió acaparar todas las miradas.
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