Nadie lo hubiera creído. Indios de Ciudad de Juárez, con apenas un año en Primera División, se deshizo temprano del problema del descenso, calificó a la Liguilla del Clausura 2009 y por si fuera poco, eliminó al campeón Toluca.
La Tribu, un equipo modesto surgido apenas en 2005 y que en 2008 logró su ascenso a Primera División, tiene como sede la fronteriza Ciudad Juárez, prácticamente sitiada por militares producto de la violencia hacia las mujeres y los ajustes entre narcotraficantes.
Amenazado en el presente torneo por el fantasma del descenso, Indios endosó este problema a Tigres y Necaxa desde la penúltima fecha. Incluso en la última jornada se dio el lujo de eliminar 3-1 a las Chivas y de paso también al América tras una peculiar combinación de resultados.
No contento con haber calificado a la fiesta grande y haber dejado fuera a dos de los equipos más populares del futbol mexicano, se enfrentó al Toluca a quien venció 1-0 en el juego de ida. Y para la vuelta, en la mismísima casa del Diablo, aguantó el marcador 0-0 para dejar fuera al favorito.
De esta manera, Indios se convierte en otro equipo nuevo que se atreve a calificar a semifinales, hazaña conseguida sólo por Atlas (1972-73), Celaya (1995-96) y San Luis (Clausura 2006). Van ahora contra Pachuca, misión que no es imposible si se llegara a cumplir la maldición del superlíder.
Dirigidos por Héctor Hugo Eugui, Ciudad Juárez acabó como séptimo en la tabla general con 23 puntos. Tras eliminar a los poderosos Diablos Rojos a domicilio, el director técnico indio explicó el triunfo por simples dos factores: orden táctico y la humildad.
rcr