Las condiciones climatológicas retrasaron el choque entre la Selección Mexicana y Estados Unidos.
Una pertinaz lluvia combinada con una tormenta eléctrica, obligaron a las autoridades de la Concacaf a analizar la posibilidad de posponer el partido, aunque al final se efectuará el mismo.
El balón corre sin problemas por el terreno de juego, aunque será complicada la situación para ambos equipos ya que la esférica tomará una velocidad mayor a la acostumbrada.
Esto se combina con el frío intenso que predomina en la ciudad de Colombus, y que será otro factor en contra para ambas escuadras.
rcr