Para el que fuera jugador en los años ochenta, así como director técnico en 2007 y 2008 del club América, Daniel Brailovsky, el recién destituido Ramón Díaz no tenía la idea de “engañar” a nadie.
El Pelado de Argentina –quién prometió buenos resultados para el torneo Clausura 2009– fue destituido este martes como entrenador de las Águilas, luego de los malos resultados del equipo.
“Por lo que hemos visto fue una manera equivocada de manejarse (...) de lo que nosotros vimos aquí entendimos que así no es el comportamiento ni la forma de manejo”, sostuvo el apodado “Ruso” en entrevista para ESPN Radio Fórmula.
“Compartí con él dos años en la selección, pero no llegué a conocerlo, no tuvimos mucho trato”, reveló el también argentino.
“Siento más que nada que fue el hecho de pensar que lo suyo era lo mejor y que la forma de manejar (al equipo) debía ser así y que no debía cambiar”.
Pero también justificó que “cuando uno va a un país que no conoce, con otro tipo de manejos, otro tipo de pensamientos y otro tipo de jugadores –inclusive dentro de un vestidor- hace falta adaptarse muy rápido, enterarse, darse cuenta de las cosas que van sucediendo, recordemos que al lado de él había gente que trabajaba también en la Argentina, que no conocían tan bien cómo era el medio, y no es fácil el hecho de la adaptación a un país distinto con mentalidad diferente, con manejos totalmente contrarios a lo que él llego a suponer que podía tener aquí”.
Respecto a la táctica de juego de Díaz, Brailovsky explicó que “el hecho de poner al Gringo Castro jugando de lateral izquierdo cuando en su vida lo hizo, a Rojas del lado derecho, haciendo jugar al Poncho Inzúa por muchos momentos como volante central cuando siempre se ha destacado por jugar detrás de los delanteros (...) el hecho de correr de posición a Alejandro Argüello, tratar de correr un defensa central que juega por derecha y ponerlo de lado izquierdo como a Domínguez, pues todas esas cosas te llevan a pensar de desconocimiento del jugador y de las intenciones de hacer cosas que en este futbol (el mexicano) no se pueden hacer”.
El entrevistado sentenció que “eso fue derivando en falta de confianza al jugador, hacia el trabajo, falta de confianza hacia él, como el problema que tuvo en su momento con Villa, o de esas cosas que repercuten en el mismo plantel, las cosas que se comentan adentro y después la motivación no es la misma para salir a jugar y tratar de ganar todos los partidos”.
rcr