Esta vez, la tarjetita del presente floral viene con un mensaje que ofrece dos millones de dólares anuales.
Desde hace algunas semanas, Pável Pardo se ha dejado seducir por el América. El aún volante del Stuttgart ya no se siente tan cómodo en Alemania, sobre todo, porque a sus 32 años de edad, el club germano ya no se anima a ofrecerle contratos multianuales.
Y las Águilas le ponen en la mesa un vínculo por los próximos tres años.
El contrato que liga al tapatío con su actual equipo expirará dentro de seis meses, pero le agrada la idea de volver a México a partir del primer semestre de 2009.
Eso explica la reunión que sostendrá mañana, junto con su representante Jorge Berlanga, con miembros de la directiva americanista.
El coqueteo entre ambas partes se ha ido incrementando durante los más recientes días y los altos mandos del club creen que ha llegado el momento de escuchar la respuesta de Pável, quien se encontraría con un club muy distinto al que dejó hace dos años y medio.
Todo lo relacionado con Cuauhtémoc Blanco se acabó. Germán Villa, Carlos Infante, José Antonio Castro y hasta Alvin Mendoza, hombres que tienen amistad con el atacante del Chicago Fire, salieron de la institución, por lo que Pardo no se encontraría con un ambiente que le resultara incómodo.
"Por supuesto que agradaría (repatriarlo)", reconoce Michel Bauer, presidente del América, entrevistado vía telefónica. "Cualquier jugador mexicano que esté fuera es interesante para el América, para que sea uno de los posibles refuerzos".
Pero el volante tiene una ventaja sobre el resto de los futbolistas que conforman la legión europea: su plena identificación con los seguidores azulcremas.
Bauer sabe perfectamente que el seleccionado nacional se ha dejado seducir, lo que alimenta el sueño de volver a contar con él.
"Creo que sí le gustaría (regresar)", menciona. "Jugó aquí, fue campeón, pero él también está contento en Alemania".
"Si hay algún acercamiento con ellos, veremos esa posibilidad", agrega.
Cuando Pável emigró al futbol europeo, tras ser un bastión en el Tri de Ricardo La Volpe durante el Mundial Alemania 2006, expresó su deseo de retirarse en una liga del viejo continente, pero hoy no encuentra la tranquilidad a largo plazo que busca.
"Es interesante volver al equipo donde jugó antes de venir a Europa", afirma Berlanga, en declaraciones difundidas por una estación de radio. "La institución es prácticamente su casa, entonces está entusiasmado".
Emoción que permitiría reanudar el idilio que se detuvo hace dos años y medio.
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